“dies a quo” del plazo de prescripción para el ejercicio de la acción derivada de un accidente de la circulación

El artículo 7.1.2º, de la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, establece que:

“El perjudicado o sus herederos tendrán acción directa para exigir al asegurador la satisfacción de los referidos daños, que prescribirá por el transcurso de un año”

Además, en el art. 7.1.4º añade que:

“Esta reclamación (del perjudicado) interrumpirá el cómputo del plazo de prescripción desde el momento en que se presente al asegurador obligado a satisfacer el importe de los daños sufridos al perjudicado. Tal interrupción se prolongará hasta la notificación fehaciente al perjudicado de la oferta o respuesta motivada definitiva”

En consecuencia, nos planteamos dos cuestiones en orden a clarificar una materia tan importante como es la del transcurso de los plazos y la prescripción.

La cuestión surge en determinar, si el dies a quo para el cómputo del año, es decir, si se cuenta desde la fecha del hecho o desde la curación (o alta médica).

En este sentido, la nueva normativa, no viene a cambiar, la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo, entre las que contamos, la ST de 19 de enero de 2015:

 “3. Como dice la sentencia de 3 de abril de 2006 «en los casos de lesiones corporales y días consiguientes la determinación del evento indemnizable con no se configura hasta que no se establezca con carácter definitivo las secuelas causadas por el suceso lesivo, de manera que el dies a quo para el cómputo del plazo anual comienza a partir de la fecha en que se tiene constancia del alta médica definitiva o, en su caso, a partir del momento de fijación de la incapacidad o defectos permanentes originados por aquel».

En general, la fecha del alta médica determina el comienzo del plazo para ejercitar la acción civil destinada a reclamar los daños y perjuicios. Así es porque en esa fecha se establece la curación de las lesiones (médicamente se entiende que han curado) y se fijan las secuelas que pueden quedar. Hay secuelas que quedan fijadas sin transcurso de tiempo. Otras necesitan tratamiento, terminado el cual, si se entiende inmodificable la mejoría, se consideran médicamente estables. A partir de ese momento el perjudicado estará en condiciones de poder reclamar con conocimiento de todos los datos.”