Lesiones sufridas por agentes durante persecución policial, no se considera como un hecho de la circulación a efectos del seguro obligatorio de automóviles

La Sentencia del Audiencia Provincial de Málaga de fecha 20-10-2016 , haciéndose eco de varias sentencias del Tribunal Supremo, concluye que “hechos ajenos a la circulación, y por tanto excluidos del ámbito de la responsabilidad civil derivada del uso y circulación de vehículos de motor”.

Este criterio del Pleno no Jurisdiccional de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de fecha 24 de abril de 2007, es el que se ha venido reiterando en la jurisprudencia de dicha Sala, pudiéndose citar a título de ejemplo la ya mencionada STS nº 427/02 de 8 de mayo, y otras como las SSTS nº 1077/09 de 3 de noviembre, nº 224/2013 de 19 de marzo, y la nº 54/2015 de 11 de febrero.

Por consiguiente quedan excluidos de la cobertura del seguro los daños causados por “dolo directo”. La propia jurisprudencia del Tribunal Supremo y la doctrina han venido a denominar “dolo directo o de primer grado”, aquel en el que “el autor quiere realizar precisamente el resultado”.

Según las SSTS nº 172/2008 de 30-4 , nº 210/2007 de 15-3 , y la nº 54/2015 de 11-2, el dolo directo o de primer grado está constituido por el deseo y la voluntad del agente de matar, lesionar, atentar, etc., a cuyo concreto objetivo se proyecta la acción agresiva, y el dolo eventual es el que surge cuando el sujeto activo se representa como probable la eventualidad de que la acción produzca el resultado lesivo al sujeto pasivo, aunque este resultado no sea el deseado, a pesar de lo cual persiste en dicha acción que obra como causa del resultado producido.

En el presente caso, si atendemos a los hechos que se declaran probados en la sentencia -los cuales no han sido cuestionados por las partes-, el acusado «de forma brusca y repentina aceleró girando el volante con la clara intención de golpearle consiguiendo su objetivo arrastrando al agente NUM000 varios metros hasta que finalmente cae al suelo siendo socorrido por su compañera NUM001.» Después de este episodio, según el relato de hechos probados, esta agente NUM001 retoma la persecución del acusado hasta que logra alcanzarlo, produciéndose un forcejeo, siendo en este forcejeo con el acusado en el que dicha agente NUM001 se produjo sus lesiones.

De todo lo anteriormente razonado se desprende claramente que las lesiones de esta última agente NUM001, quedan excluidas del ámbito del seguro de automóviles pues se las causó el acusado sin que en ellas interviniera ningún vehículo, por lo que son ajenas a cualquier hecho de la circulación.

Por otro lado las lesiones sufridas por el agente NUM000, se las produjo el acusado por dolo directo o de primer grado al atentar deliberadamente contra él; como dice la Sentencia «girando el volante con la clara intención de golpearle consiguiendo su objetivo.»

Por todo ello, se ha de concluir, que nos encontramos ante sendos hechos ajenos a la circulación, y por tanto excluidos del ámbito de la responsabilidad civil derivada del uso y circulación de vehículos de motor. De lo que se colige que la Cía. de Seguros Mapfre, aseguradora del vehículo conducido por el acusado, no resulta obligada al pago de las indemnizaciones correspondientes a tales agentes por las lesiones sufridas como consecuencia de los hechos enjuiciados. De ahí que procede la estimación del recurso y la revocación parcial de la sentencia de instancia en lo relativo a la condena a dicha Aseguradora.